¿Vacunar o no vacunar?

¿Vacunar o no vacunar?

La noticia del incremento en el número de casos de sarampión en varios países de Europa desde el 2016, me tiene casi en shock y preocupada: mi cachorro tiene menos de un año y todavía no está vacunado. Así que imaginarán que como obsesiva que soy, le he estado dando vueltas en la cabeza. ¿Cómo es posible que haya brotes significativos de esta enfermedad fácilmente prevenible y que ya haya provocado la muerte de 17 niños en Rumanía y una chica en Portugal? ¿No esperaríamos que, con todo el avance científico y la actual disponibilidad de vacunas para inmunizar a la población, esta enfermedad estuviera completamente a raya?¿Qué está pasando? En el caso de Rumania, brinca al ojo que el 96% de los casos fueron de personas no vacunadas (siendo niños menores de 4 años la mayoría de los infectados). Y recordemos que en Cataluña en 2015 hubo un caso mortal de difteria, otra enfermedad que debería estar en el pasado, en un niño de 6 años que tampoco estaba vacunado.

Posiblemente hay en juego muchos y diversos factores que producen esa falta de vacunación (poco acceso a los sistemas de salud, movilidad entre países, pobreza, etc.), pero uno muy importante es la decisión de los padres de no vacunar a sus hijos. De acuerdo con un estudio de 2016, en Rumania, como en otros países de Europa (incluyendo Francia, Rusia, Italia), un alto porcentaje de la población (en Francia hasta el 41%) no cree en la seguridad de las vacunas, o no cree que son importantes o no cree que funcionan para su propósito. Y claro, muchos de nosotros exclamaríamos con indignación: “¿¿¿qué le pasa a esos padres???”, “¿no han leído nada?”, “¿no saben de historia?”, ”¿qué clase de padres harían eso a sus hijos?”. Con respecto a esto último y en mi opinión: en muchos casos son padres preocupados por la salud de sus hijos, como todos nosotros, y que poseen, a la distancia de un click, un montón de datos. Me explico:

Las redes sociales están plagadas de información y los padres nos juntamos en grupos con intereses comunes para compartir noticias, consejos, fotos, opiniones e información en general. Si leemos que las vacunas produjeron X efecto grave en la hijita del primo del amigo, que la actriz/modelo famosa Fulanita dice que las vacunas contienen la “Y cosa” que “no es natural y es un veneno”, y que “las grandes farmaceúticas son una mafia que sólo nos quieren vender productos para hacerse más ricas”, y esto se repite en foros, muros de amigos, blogs… pues es fácil que se siembre la duda entorno a las vacunas o cualquier cosa que pudiera parecer dañina para nuestros críos. De acuerdo con un estudio realizado por UNICEF, en el que se analizaron redes sociales en diferentes idiomas, el sentimiento anti-vacunas está alimentado por:

a) miedos y preocupaciones,

b) desconfianza en el gobierno, la industria farmacéutica y las grandes organizaciones, y

c) religión, ideales y creencias.

Con respecto al punto a), como mamá de un chiquitín, puedo entender las preocupaciones que cualquier padre puede tener cuando a su crío le van a inyectar “quién sabe qué”, pero con mi formación científica de respaldo, les aseguro que esas preocupaciones y recelos están infundados. Y sí, por supuesto que mi hijo tiene todas las vacunas que le corresponden por edad.

Recomendado: Cómo funcionan las vacunas. Explicado en español paso a paso aquí :

https://www.historyofvaccines.org/es/content/how-vaccines-work

¿De qué nos protegen las vacunas?

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Vamos a mirarlo porque seguro que hay muchos que no lo tenemos tan claro.

En la  tabla que les muestro (pincha este enlace: Tabla Enfermedades), he resumido las enfermedades contra las que se vacuna en España y México, de acuerdo con los esquemas de cada país. Dichos esquemas no son exactamente iguales por las características propias de cada región, por ejemplo, en España no se vacuna contra la tuberculosis, pero en México la prevalencia de la enfermedad (y el aparente repunte en algunas zonas del país) hace importante inmunizar a los recién nacidos.

Volviendo a la tabla, podemos ver que estas enfermedades son muy contagiosas y que pueden tener consecuencias gravísimas para el enfermo, principalmente para los niños pequeños, que van desde discapacidades hasta la muerte, y que además, algunas de ellas, como la rubéola, pueden producir daños severos en los fetos de embarazadas contagiadas.

¿Y las vacunas evitan de verdad el contagio?

La respuesta corta es sí.

La respuesta larga: En E.E.U.U antes de 1963, año en el que se autorizó la vacuna, había medio millón de casos de sarampión reportados anualmente, para 1983 el número descendió a 1497, y en 2014 sólo se reportaron 667 (datos del CDC, se puede ver una gráfica interactiva y muy ilustrativa pinchando aquí).

¿Sólo es problema de mi familia que mis hijos no estén vacunados?

No. Al vacunar a nuestros hijos, no sólo evitamos que ellos se enfermen, también protegemos a toda la comunidad gracias a la inmunidad de grupo. Es decir, cuando la mayoría de nosotros está vacunado, protegemos a los más propensos a contagiarse, como bebés muy pequeños, ancianos, embarazadas y sus fetos o personas cuyo sistema inmune esté débil (por ejemplo, gente que esté pasando por quimioterapia). Si entre el 80 y el 95% de la población está vacunada, podemos garantizar esa protección. Aquí una animación muy clara de cómo funciona este fenómeno:

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Puntos NEGROS, infectados. Puntos AZULES, sin vacunar. Puntos AMARILLOS, vacunados. Líneas rojas: ruta del contagio.

Entre mayor cantidad de gente esté vacunada, el contagio es contenido y la enfermedad NO se propaga.

Así que pensemos que vacunar a nuestros hijos es también un acto de generosidad, porque no sólo es un beneficio para nosotros, sino para todos los que están a nuestro alrededor. Con la inmunidad de grupo nos protegemos entre todos.

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¿Y los efectos secundarios?

syringe-30012_1280Una cosa que parece que preocupa mucho a los padres son los efectos secundarios de las vacunas. Primero que nada, no debemos de olvidar que las vacunas, como todos los medicamentos, tienen años de investigación detrás de ellas, que avalan su seguridad y efectividad. Y claro, como TODOS los medicamentos, las vacunas tienen efectos secundarios. Sí, pero la mayoría son leves y no pasan de un malestar en la zona de la inyección o fiebre. Es verdad que pueden existir reacciones más severas después de la inmunización, como reacciones alérgicas, pero son muy raros (menos de uno por cada millón de casos) y debidamente atendidos, no representan ningún riesgo para el niño. Hay muchos mitos alrededor de las reacciones tras la vacunación, no debemos dejarnos engañar y siempre que leamos algo raro, debemos cotejar la información (si visitan esta página de la AEP, pueden encontrar más información sobre este tema).

Poniendo en una balanza los riesgos de vacunar (dolor, fiebre) contra los riesgos de no vacunarse (fiebre, discapacidades, muerte), es claro de qué lado queremos estar, ¿apoco no?

¿Y el negocio que representan las vacunas?

Hay muchos que piensan que las vacunas son el gran negocio entre las farmacéuticas y los gobiernos. No es así, al menos, los datos dicen lo contrario. Obviamente, las vacunas son un producto que se vende y por el que las empresas reciben dinero, pero las vacunas son baratas, al menos más baratas que los tratamientos de las enfermedades que previenen. UNICEF, que es la organización que más compra vacunas para los países en desarrollo, calculaba que el costo de la inmunización total de un niño en 2010 era de 18 dólares, no parece muy caro ¿no?. Pero vamos a hacer un ejercicio:  Aquí pueden revisar una lista con los precios en dólares de las vacunas pediátricas para el sector privado en Estados Unidos. Tomemos como ejemplo la vacuna versus neumococo: una dosis cuesta cerca de 13 dólares, así que considerando que el esquema de vacunación actual sugiere tres dosis, inmunizar de por vida a un niño cuesta 39 dólares… ¿cuánto costaría tratar la neumonía de un niño no vacunado, incluyendo medicamentos, material de hospital, salario de personal médico, ausencia de los padres en el trabajo, etc.?

Se ha reportado que por cada dólar invertido en vacunas, los estadounidenses se pueden ahorrar hasta 44 (convierta usted a su moneda local), con beneficios de miles de millones de dólares (un artículo muy bueno que habla en extenso de este tema se puede consultar siguiendo este enlace).

Así que no, el gran negocio no es la compra de las vacunas, la gran inversión es prevenir la aparición de las enfermedades mediante la inmunización.

Entonces… vacunar

Las vacunas son una gran herramienta que podemos usar para evitar que las nuevas generaciones se contagien de enfermedades graves, enfermedades que en otros tiempos causaban malestares serios, discapacidades de por vida o incluso la muerte. Nuestros hijos confían en nosotros, confían en que haremos lo mejor para ellos, así que vamos a hacerlo, vamos a vacunarlos (y no olviden poner los refuerzos ¡muy importantes!).

Un video muy ilustrativo sobre vacunación. Explicado con pelotas:

Hasta la próxima batalla del Dato Combatiente.

3 comentarios sobre “¿Vacunar o no vacunar?

  1. Información de gran relevancia para poder tomar una decisión que puede hacer la diferencia para las nuevas generaciones y seres queridos.
    Aborda un tema controversial desde un punto de vista personal y el importantísimo sustento que dan los datos científicos con un toque de humor; sin duda una gran combinación .
    = )

    Le gusta a 1 persona

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